Hoy leí un libro que me conmovió sinceramente:
***** "El Angel Número Doce - Autor: Og Mandino" *****
Es la historia de un niño, en fase terminal, que a pesar de tener todo en contra, incluída su propia salud y vida, no se rendía, todo lo contrario, continuaba luchando por sus sueños y metas con la misma convicción y fortaleza de quien da por sentado que ganará, de quien tiene todo a su favor, a pesar de que no era su caso y él lo sabía.
Cómo este pequeño, cambió la vida de todos a su alrededor, llevó esperanza y fe a quienes lo habían perdido todo, sembró alegría e inundó con su fuerte luz aquellas marchitas vidas.
Dejando un recuerdo hermoso al partir de este mundo, llevándose consigo nada más que amores nuevos, sinceros y eternanemente agradecidos.
Él nunca se rindió y logró todo lo que se propuso antes de partir. Si él siendo tan pequeño y estando tan débil y enfermo pudo alcanzar las metas que se propuso; cómo podemos nosotros, bendecidos con salud, detenernos ante cualquier obstáculo o contratiempo? Con qué cara miraríamos a las miles, millones de personas que luchan día a día con enfermedades terminales y que aún así, permanecen firmes y continúan adelante sin rendirse?
Por eso, mi lección aprendida de hoy es: "No podemos, no debemos darnos por vencidos"
Simplemente... ¡YO NO ME DOY POR VENCIDA!
