Cuando uno trae hijos al mundo, es una gran responsabilidad, no es sólo proveerles las cosas básicas que necesite para subsistir, si no que se debe tener la capacidad de demostrarles cuán importantes son ellos para nosotros (as).
Hasta el sol de hoy, (Dios me ayude a nunca caer en algo así) no he podido entender a las mujeres y hombres que ponen a sus parejas, por encima de sus hijos.
Cómo una mujer inteligente, hermosa por dentro y por fuera, puede permanecer al lado de un hombre que no sirve para nada. Un hombre pesimista, negativo, sin metas en la vida por las cuales luchar, fresco, irresponsable en los papeles más importantes de su vida, su papel de esposo y de padre.
Un hombre que no es proveedor de su hogar, que no atiende a su esposa, que no saca a sus hijos a ningún lugar, ni al parque, que no le cuesta un centavo. Que sólo les compra ropa a sus hijos en Navidad.
Cómo una mujer educada, culta y profesional, una mujer que no depende económicamente de nadie, puede desear estar al lado de un hombre como ese, sobretodo si tiene hijos, los cuales deberían estar recibiendo el mejor ejemplo a seguir. Hijos que deberían vivir en un hogar estable, armonioso, seguro. Sin embargo, su madre, quien debería velar por ellos por encima incluso de ella misma, decide permanecer al lado de este lastre de hombre... por amor?
Acaso eso se puede llamar amor? Yo lo considero más una baja autoestima, lo que lleva a muchas personas a poner de lado su dignidad, sus valores, lo que es mejor para ellos. Reemplazan sus verdaderas necesidades con sentimientos enfermizos, que los mantienen en relaciones negativas, con la excusa del amor.
Eso no es amor, el amor aunque no es perfecto, si es apoyo mutuo, es libertad, es compartir, son metas que se trabajarán en equipo por un mejor futuro en común.
Sería mucho pedirle a las mujeres en situaciones como esta o parecidas, sin importar si son profesionales o amas de casas, financieramente independientes o no, que por favor, se valoren más, y sobretodo que empiecen a ser verdaderas madres y dejen a la mujer de lado, que el amor que sienten por sus hijos DEBE valer y pesar mucho más, que el amor que sienten por su pareja.
No permitan que sus hijos crezcan en hogares disfuncionales, cuiden de ellos.
SUS HIJOS DEBEN SER SIEMPRE SU PRIORIDAD.
