Unknown
Hay días en lo que uno no siente ganas de nada, son como bajones que a todos nos han dado en algún momento de nuestras vidas.

Donde se quisiera tener una varita mágica que nos llevara a algún lugar lejano, donde pudiéramos pensar con claridad, cerrar los ojos y escuchar el hermoso sonido de la paz.

Pienso en ello y me imagino sentada a la orilla del mar, escuchando las olas ir y venir, es un sonido especial… También me puedo visualizar en una llanura, sobre una manta, con varios libros al lado, una cesta con provisiones y sin limitaciones de tiempo o espacio.

Lo que me lleva a la conclusión, que no importa el lugar, todos en esta vida necesitamos nuestro espacio para respirar, y cuando nos lo limitan, cuando nos invaden ese espacio y lo ensucian con negatividad, malos tratos, toda clase de vejámenes, insultos o cualquiera sea el caso, nos están cortando el aire, las alas, las ilusiones, todo.  

No hay peor prisión en esta vida que compartir tu espacio con personas dañinas, absorbentes y negativas.
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